Popular Post

Posted by : Unknown viernes, 12 de abril de 2013

CINE | Las otras películas de la semana

Fracasar a lo grande

Un fotograma de 'To the wonder'.
Un fotograma de 'To the wonder'.
  • Terrence Malick presenta en 'To the wonder', parodia de 'El árbol de la vida'
Definitivamente, lo de Malick es la más brillante manera de fracasar: a lo grande, traicionando uno a uno los principios fundamentales que hacen grande su cine. Una manera elegante de caerse hacia arriba, de estrellarse contra el cielo.
Y ahora la pregunta: ¿pero es realmente tan tremendo? Para situarnos, 'To the wonder', así se llama la película que continúa la senda abierta por la ganadora de la Palma de Oro 'El árbol de la vida', mantiene a su manera las reglas básicas del cine del autor. O por lo menos, cada plano sigue puntilloso el libro de estilo, llamémoslo así, del cineasta desde que se reinventara tras una pausa de 20 años (eso son vacaciones) con la magistral 'La delgada línea roja'.
De nuevo, las voces se multiplican en el interior de los personajes mientras la cámara se esfuerza en capturar cada ángulo de una realidad definitivamente fracturada. Otra vez, esa caligrafía rota, precisa, sensible. Tan retórico, cursi y moderno, en el sentido correcto del término, como suena.
Si en la inasible y megalómana película anterior se trataba de alcanzar el nudo que separa la vida de lo que no lo es (es decir, la gracia como elemento trascendental que define al ser humano), ahora el objetivo es el amor. De otro modo, el asunto es el pricipio rector que determina el necesario fracaso de ese proyecto inconcluso y desastroso que somos. Y ya siento dar tan malas noticias. ¿Y qué es el amor para Malick? Básicamente, todo. Y es todo con la misma fuerza y convencimiento que es nada. De golpe, el espectador asiste atónito a una autoindulgente procesión de lugares, digamos, poéticos completamente ajenos a asuntos tales como la emoción, el rigor o el entendimiento.
Una pareja viaja desde Francia (Mont Saint Michel, para más señas) a Estados Unidos (Oklahoma o algo más profundo) con el único propósito con el que viajan las parejas (todas ellas): ver hasta qué punto su sueño de felicidad coincide con la certeza de su desgracia. La vida es así. La idea, noble y acertada, no es otra que capturar la brecha que separa la realidad del deseo; la incertidumbre de la promesa de la lucidez del sufrimiento. De por medio, y para que el despiste sea completo, Javier Bardem, en la piel de San Manuel bueno, mártir y con un peinado raro, nos explica con insistencia que ya no sólo la vida en común (el amor profano) lleva en sus genes el programa detallado que conduce a su fracaso; sino que cualquier otro intento, por muy sagrado que sea (el amor sacro), es casi por definición la perfecta imagen de ese mismo desastre.
El problema no son las intenciones, todas ellas sufridas y demoledoras, sino la forma en la que se presentan en la pantalla. Malick abandona la pudorosa e inteligente vocación por mostrar, por insinuar, por dejar que las conclusiones se construyan en la mirada del espectador, para adoptar la siempre molesta posición del predicador. Los personajes más que enseñar, declaman sus angustias e incertidumbres. Y eso, además de molesto, es cansino.
Toda la cinta se antoja así una parodia afectada de 'El árbol de la vida'. Cuando uno de los personajes exclame a voz en grito. "¡Soy un experimento de mí mismo!", uno no puede por menos que ruborizarse. En dos años, el director de 'Badlands' ha pasado del silencio a un ruido ensordecedor (aún ha de estrenar una más). Del cielo al infierno.
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/04/12/cultura/1365752832.html

Leave a Reply

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © Justa Revista Digital - Date A Live - Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan -